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| Toma de contacto PGO BUG RACER 500 |
01/04/08 |
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En la concentración del pasado 2 de marzo de 2008 en Puigcerdá, tuve la oportunidad de probar el buggy PGO BUG RACER 500, gracias a la colaboración de SPORT MOTOR PUIGCERDÀ y de VOUGA MOTOR ESPAÑA.
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Se trata de un buggy del que se oye hablar, sobretodo por la calidad del conjunto y de sus acabados. En la primera inspección, antes de montarme, pude confirmar que efectivamente está muy bien preparado, con ciertos detalles que le diferencian de otros modelos del mercado.
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El diseño dista de los originarios buggies en los que la estructura tubular solía ser más espartana y rudimentaria. En este caso la estructura tiende a ser más aerodinámica, robusta y con un grosor que aporta confianza y un atractivo especial. Esta estructura, proporciona un habitáculo amplio en el que se ubican dos asientos tipo baquet completos. El cuadro de mandos digital está centrado respecto al asiento del piloto, y la barra principal sobre la que se sustenta, presenta una simetría respecto al asiento del acompañante, aportando, nuevamente, una línea más moderna y atractiva.
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| En la parte trasera se ubica un portamaletas algo justo de tamaño, bien anclado y flanqueado por dos barras protectoras de la estructura. |
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Todo el conjunto va acompañado de unos generosos plásticos bien integrados, aportando un toque de diseño. |
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Siguiendo en la línea de la exclusividad y del diseño, las llantas de aluminio impactan por su vistosidad, al igual que los faros delanteros y traseros. |
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El confort es otro de los valores a tener en cuenta en este modelo ya que no todos los asientos tipo baquet son iguales. Los del PGO BUG RACER 500 recogen a la perfección los riñones, y los hombros están más protegidos de lo normal debido a una forma más prominente en esta parte. Una vez en marcha apenas se te desplaza el cuerpo.
Más cuestiones a tener en cuenta del habitáculo es la amplia visibilidad que ofrece la ya mencionada estructura. Los dos espejos retrovisores laterales son grandes y bien ajustados, sin excesivas vibraciones. Me encantó el retrovisor interior, ya que, acostumbrado a conducir turismos, la visión siempre se me va al centro sin encontrar nada en otros buggies. En este caso fue una grata sorpresa poder ver la parte trasera.
Otro aspecto a destacar del conjunto, es la protección de todos los bajos del vehículo. Desde el frontal hasta la parte trasera están recubiertos por unas acertadas piezas metálicas.
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En cuanto a la mecánica, me agradó bastante el tacto y la fuerza del motor, de 460cc Piaggio. En ningún momento noté que fuera justo o que no pudiera subir las pronunciadas cuestas que nos había preparado la organización, más bien todo lo contrario. En el grupo a más de un buggy de cilindrada similar le costó seguir nuestros pasos. |
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Probé a dejar de acelerar en medio de las cuestas, dejando que la gravedad jugara con el peso del vehículo, para acto seguido, acelerar y ver qué ocurría. Os aseguro que recupera sin ningún problema, vuelve a rugir el motor y empuja con su tracción trasera con ganas de vencer la pendiente. |
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En cuanto al cambio automático, dispone de marchas cortas y largas , junto con una posición neutra y otra para la marcha atrás (H - L - N -R). Como suele ser habitual, en la primera vez que utilizo un cambio nuevo, me costó hacerme con la palanca. |
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Las cortas están bien cuando quieres salir de un apuro o arrancar en parado en una cuesta pronunciada, por lo demás prácticamente todo el tiempo utilicé las largas.
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Otra palanca que me encontré junto a la del cambio, es la que sirve para bloquear o desbloquear el diferencial. Una buena opción para sacarle el máximo partido al vehículo por las zonas más duras. Es muy sencillo de utilizar, simplemente tiene dos posiciones, una hacia delante y la otra evidentemente, hacia atrás. |
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Importante: antes de poner en marcha el vehículo, es imprescindible pisar el freno. Yo pagué la novatada y me asusté al ver que no arrancaba al dar al contacto. |
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| Las suspensiones independientes no son de gas y pensé que serían muy duras y que se transmitirían al volante y al asiento, pero no fue así. En todo momento realizaron su trabajo sin ninguna aspereza. |
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La conducción del PGO BUG RACER 500 es muy cómoda y es impresionante cómo se agarra en las curvas, tanto en asfalto como en tierra. Un bajo centro de gravedad y unos ejes generosos hacen las delicias de los amantes de la conducción más deportiva. |
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Lo que sí noté es un radio de giro escaso a poca velocidad o en parado y siendo puntillosos, la dirección podría ser un poco más directa. |
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Tras una primera toma de contacto con el PGO BUG RACER 500, os puedo asegurar que me he quedado con ganas de volver a repetir la experiencia. Diseño, calidad, confort, fiabilidad, ¿alguien da más? |
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