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Toma de contacto LANVERTTI CAMEL 800
23/12/07
 

 

 

En la concentración, del pasado 16 de Diciembre del 2007 en Olmedo (Valladolid), tuve la oportunidad de probar el nuevo Camel 800, gracias a la colaboración de LANVERTTI.

   
 

La primera impresión es realmente buena, recibiendo la sensación de estar frente a un buggy robusto y potente. Por las fotos que había visto antes de conocerle "en persona", pensaba que iba a ser más alto y alejado del concepto buggy, pero no es así. Cierto es que se trata de un buggy de grandes dimensiones, con sus 2,760 metros de largo y 1,620 metros de alto.

 

Pude acceder al habitáculo sin ninguna dificultad, y una vez sentado, me encontré realmente cómodo, con unos asientos tipo baquet completos y amplios. Las barras de protección antivuelco están suficientemente separadas de la base, proporcionando un campo de visión amplio y limpio.

 
 
 

El cuadro de mandos es digital, y junto con la primera radio integrada en un buggy, completan un salpicadero cercano al de un turismo. Incluso las palancas apostadas en la base del volante distan mucho de los rudimentarios botones habituales en los buggies de primera generación.

 
 

En cuanto al volante, tiene un aspecto agresivo y de un acabado cromado. Cromado que continúa en los faros delanteros, intermitentes y llantas, dando en conjunto una estética que no pasa desapercibida.

También pude apreciar que, tanto el motor trasero como los componentes ubicados en la parte delantera, están resguardados por parte de la carrocería. Esta ubicación estratégica, proporciona un nivel de protección frente a las inclemencias del tiempo y salpicaduras. El desmontaje de estas piezas, con el fin de mantener y supervisar la mecánica del vehículo es realmente sencillo, bastará una llave apropiada y un poco de paciencia para destornillar todos los tornillos.

Debido al frío extremo y, al igual que otros tres buggies que participaron en la concentración, tuvimos una rotura por congelación del cable del acelerador. Gracias a la intervención por parte del equipo de Lanvertti, de la organización y de los compañeros de ruta, pudimos solucionarlo rápidamente.

 

Nos pusimos en fila de a uno y nos preparamos para probar el vehículo sobre los caminos vallisoletanos. Ya en marcha, noté la fuerza de su motor tricilíndrico de 796cc de inyección Bosch y su capacidad de reacción, estando en todo momento holgado y moviendo los cerca de 400 Kg del conjunto sin aparente dificultad.

 

La transmisión es de tipo cardan, con cuatro velocidades y marcha atrás. Debido a la rotura del cable del acelerador no me pude fijar bien en la relación exacta de cada una de las marchas, pero me atrevo a decir que son directas y cortas, salvo la cuarta. Los pedales son de un tamaño considerable y están bien separados y posicionados, facilitando el juego de pies.

 
 
 

Un buen detalle a tener en cuenta es el doble sistema de refrigeración líquido que incorpora, un radiador delantero y otro trasero. Estoy convencido que sería muy difícil llegar a sobrecalentar la mecánica.

 

En cuanto a la absorción de las irregularidades del terreno, noté que la suspensión delantera tipo McPherson a gas asienta bastante bien el conjunto. El modelo que tuve entre mis manos, no disponía de suspensión trasera a gas, pero a partir de Enero, según me explicaron desde Lanvertti, vendrá de serie.

 

Otro punto que vendrá mejorado es la dirección, que a mi punto de ver estaba excesivamente desmultiplicada, lo que complicaba el paso por curvas cerradas.

 
     
 
 

A media ruta, nos encontramos con una seria pendiente en la que comprobaríamos la capacidad trepadora. Metro a metro el motor tricilíndrico, empujó sin inmutarse a más de 550 Kg , incluidas dos personas, hasta alzarse en la cima. Sin comentarios.

 

Ya en el circuito pude soltar las riendas y descubrí que el conjunto está bien compensado y el motor rinde sin quejarse cuando lo exprimes. Me sorprendió la facilidad con la que se mueve entre las curvas rápidas, eso sí, controlando mucho la dirección, y la capacidad de recuperación del motor.

 

Haciendo memoria de lo que fue el día junto al Camel 800, tengo que decir que LANVERTTI ha elevado el listón en cuanto a calidad, innovación, confort, potencia y fiabilidad.

 
Borja Nogueiras