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| Toma de contacto BUGS BUGGIES +250 |
14/10/07 |
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El pasado 23 de Septiembre del 2007, en la concentración de Santa Coloma de Farners y gracias a BUGS BUGGIES, tuve la oportunidad de disfrutar de su modelo +250. |
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Lo primero de todo tengo que agradecer al equipo de BUGS BUGGIES, por su colaboración y participación en la primera concentración de buggies, organizada por BUGGY AVENTURA, en la que TODOBUGGY tuvo el placer de colaborar. |
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Ya el día de antes, no pude evitar acercarme a las instalaciones de los organizadores en donde se encontraba el BUGS + 250. Mi primera impresión fue seductora. Me encontraba en frente de un buggy con un aspecto diferente a lo que habitualmente se había estado viendo en el mercado, no sólo por su paleta de colores utilizada en los acabados, sino en la forma y acabado del conjunto.
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Como comprenderéis, tampoco pude evitar arrancarlo y notar el rugido de su motor de cuatro tiempos en mi cuerpo. Empecé a notar la adrenalina fluir dentro de mí y eso que todavía no había llegado el momento de comenzar a disfrutarlo.
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Apagué el motor e inspeccioné un poco más a fondo al que sería mi compañero al día siguiente. Descubrí una suspensión delantera con depósito de gas, un cuadro de mandos digital, dos asientos tipo baquet completos, unos faros y pilotos con un moderno diseño, unos guardabarros de grandes dimensiones, entre otras cosas.
El buggy prometía y no me defraudó como os contaré a continuación.
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Por fin llegó el día esperado y se palpaba en el ambiente un fluir de nervios, ilusiones y ganas de disfrutar por parte de los asistentes. Poco a poco fueron llegando todos los participantes y nos concentramos en torno a la mesa de inscripciones. Nos detallaron las normas y la ruta a seguir hasta llegar a Arbucies, donde nos esperaba una auténtica cronometrada, en un circuito cerrado. |
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| Junto con el director comercial de BUGS BUGGIES, nos pusimos en marcha, no antes de habernos equipado con nuestros respectivos cascos, guantes y monos. Esto ya no había quién lo parara. |
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El habitáculo me sorprendió por su comodidad ya que, aunque parece que cuesta entrar en él por sus dimensiones, pudimos acomodarnos dos adultos de grandes dimensiones sin ningún problema, llegando casi a los 200 Kg de carga. Esto sí que suponía una prueba de fuego. Los asientos baquet son realmente cómodos y sujetan a la perfección el cuerpo, sobre todo a la altura de los riñones. |
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La visibilidad dentro del buggy es muy buena debido al formato de la estructura tubular y al protector del techo que tiende a una posición más atrasada, que permite abrir el campo de visión, de bastante utilidad en cuestas con curvas. Así mismo los espejos retrovisores son de gran tamaño y absorben perfectamente las vibraciones. La ubicación del radiador trasero también facilita la visibilidad. |
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Nos pusimos en marcha, accionando la caja de cambios automática posicionando el mando en la primera posición. Las otras dos posiciones son para punto muerto y marcha atrás. Dada la longitud de mis piernas, que sustentan más de 1,90 metros , tuve algún problema inicial sin importancia con la palanca de cambio y con la ubicación de la barra de dirección, que atraviesa el chasis. |
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La respuesta de las suspensiones fue mejor incluso de que lo que esperaba. Como vulgarmente se dice, se lo come todo sin ningún problema. Sostiene el conjunto del buggy transfiriendo a los ocupantes una grata sensación de seguridad. |
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A medida que íbamos en ruta, me animaba a sacarle más jugo al que denominamos afectivamente el Buggy Tricolor , y en cada curva, en cada recta y en cada pendiente iba descubriendo a un noble vehículo. Bien cierto es que en alguna pendiente pronunciada fuimos un poco apurados, que achaco al peso de nuestros respectivos cuerpos serranos y quizás a una punta de gas algo justa. No tuve oportunidad de probar esas pendientes yo sólo y comprobar la respuesta, que supongo que sería buena con la mitad de la carga. |
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Tras una buena toma de contacto llegamos al circuito en donde el director comercial de BUGS BUGGIES puso a prueba su buggy en una disputada cronometrada, en la que acabó en quinta posición. |
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De regreso a Santa Coloma pasé a la posición de copiloto y comprobé las sensaciones de ir en el lado derecho. Como ya he comentado con anterioridad, el asiento tipo baquet es realmente cómodo, y además el espacio para estirar las piernas es más que suficiente. No dispone de un soporte específico para agarrarse pero la estructura del cuadro de mandos se alarga hasta el copiloto, pudiendo asir las manos si ningún problema. |
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Tras descubrir las dotes de conducción de mi acompañante y ver de cerca los acantilados del bosque, llegó el momento de bajar por una trialera que nos tenía preparada la organización. Esto también prometía ser otra prueba de fuego y así fue, rozamos con el suelo en varias ocasiones y tuvimos que parar en una zona bastante complicada, en la que una roca nos jugó una mala pasada. Nada de importancia salvo que al volver al poner en marcha el Buggy Tricolor , se resistía por un problema de calor en el sistema de arranque. |
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Tras un minuto de reposo, nos pusimos en marcha de vuelta al punto de partida, tras haber disfrutado de una jornada inolvidable en compañía de unos grandes amantes de los buggies. ¡Nos teníamos merecida la comida! |
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